fue una guerrera vikinga de élite, enterrada con sus accesorios durante el siglo X en Birka, Suecia. Considerada como un guerrero masculino desde la excavación de la tumba en 1889, en 2017 se comprobó mediante un análisis osteológico y un estudio de ADN que los restos son de una mujer. El estudio concluye que los artefactos enterrados con la mujer son evidencia de que era una guerrera profesional de alto rango.